Buenos días colegas!
Aquí estoy una vez más, para compartir mis reflexiones y emociones sobre la planificación inversa. No quisiera hacer un resumen de lo que ya todos hemos leído y procesado. He podido ver muchas interpretaciones y resúmenes en sus blogs, de los cuales también he aprendido y les agradezco.
Es interesante porque siempre se ha hablado de las competencias, pero nunca como inicio del proceso de planificación. Y es lo más lógico empezar por tener claro hacia donde caminar, debería ser el inicio de todo camino.
Sin embargo tenemos tan arraigada la costumbre de empezar por los contenidos. Así nos enseñaron. La primera pregunta cuando uno toma horas nuevas es: "¿Que tengo que dar?"
Como pensando nuestra planificación a partir de lo que queremos enseñar, y desplegamos un millón de estrategias para desarrollar los temas que el alumno escucha, recuerda y repite en la evaluación.
Empezar por lo que se espera que el alumno aprenda me parece más coherente e incluso debería ser un eje que ordena el proceso. Las metas, evaluaciones y actividades adquieren una coherencia pensada desde un principio. De este modo resulta más clara la selección de contenidos (siempre uno tiene dudas sobre la relevancia de un contenido o de otro, no podemos incluir todo). Se me hace más claro de esa manera, el hecho de seleccionar ideas clave que me ayuden a que el alumno desarrolle la competencia planeada y desde ahí la evaluación es clara, tanto para el docente como para el estudiante.
Pero la enseñanza tradicional (en formato presencial o virtual) está muy arraigada en nuestras instituciones y cuesta mucho intentar reformas. Las instituciones tienen una inercia a prueba de toda paciencia.
Pero acá estamos los curiosos, inconformes y desobedientes PRESOCRÁTICOS para rescatar a la escuela del aburrimiento!
Hasta la próxima!


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