miércoles, 30 de septiembre de 2020

 


¡Buenas tardes compañeros de curso!


Seguimos pensando en la evaluación, esta vez los interrogantes tiene que ver con qué evaluamos, qué tendríamos que preguntar a los alumnos para saber qué han aprendido, cómo reunimos esa información. No son preguntas triviales, son más bien lo central del proceso de evaluación.

No me sirvió de mucho recordar mi experiencia para responder estas preguntas. Casi siempre, como estudiante, la vivencia de ser evaluada era bastante estresante. Más bien era un enorme ejercicio de memoria y pocas instancias de retroalimentación.




Luego, cuando estuve del otro lado, intenté que la evaluación le sirviera al estudiante para aprender. Si bien me faltaban herramientas, siempre tuve una idea más “democrática” de la evaluación. Me refiero a que para mí siempre la evaluación debía ser una instancia de aprendizaje. Tuve muchos problemas en mi escuela debido a este concepto, porque muchos de mis colegas y autoridades de la escuela no lo entienden así. Inclusive, en 2018, cuando me evaluaron para elaborar el concepto anual, las personas encargadas de hacerlo nunca pudieron explicarme porqué me bajaron puntos.




En esta secuencia de cursos organizados por la UNCuyo, desde marzo tengo la experiencia de ser evaluada con rúbricas. Me parece muy bueno saber desde el principio del proceso cuáles son los criterios de evaluación de cada actividad. Esto me ayudó a tener claro cada paso del proceso. También la lista de cotejo con que nos co-evaluamos con mis compañeros en la Actividad anterior me gustó muchísimo. Como alumna, ser evaluada con rúbricas o listas de cotejo es algo muy constructivo, ya que uno sabe claramente , qué se espera de uno y hacia donde tengo que caminar para mejorar.

En realidad ya había utilizado rúbricas como profesora en la evaluación de exámenes para el Bachillerato Internacional, institución para la que trabajo hace años. Pero nunca las había elaborado yo misma. Esto me pareció lo más interesante: empezar por los resultados de aprendizaje, y elaborar actividad e instrumento de evaluación que sean coherentes con ellos. Ahora suena obvio, pero no siempre fue así. Afortunadamente la información de la plataforma y los videos sugeridos me permitieron darme cuenta de cómo debía hacerlo. Creo que también son una buenísima estrategia de enseñanza porque fomenta la autonomía y la autorregulación y en definitiva la independencia intelectual.

Finalmente, creo que un verdadero cambio en nuestra concepción de evaluación tiene que ser un trabajo colectivo. Se requiere construir acuerdos institucionales que también involucren a los estudiantes. De esta manera la evaluación se podría convertir en una experiencia estimulante que nos invite a todos a poner a prueba nuestras capacidades y a aprender unos de otros.



💪💻

martes, 22 de septiembre de 2020

 

 

¡Buenos días! Una vez más llegamos al momento de la metacognición, tan difícil pero tan rico.  

Esta semana  trabajamos con la Evaluación formativa y la Retroalimentación.  Aprendimos que la Evaluación formativa tiene que ver con las habilidades metacognitivas, con el aprender a aprender. Este proceso tiene sentido en tanto que contribuye a la autonomía de las personas, a la capacidad de automotivarse y autorregularse. 




Esto tiene implicancias enormes porque si nuestros estudiantes tuvieran estas habilidades, podrían contribuir a un sociedad más libre, más consiente y más responsable.




La retroalimentación es un componente fundamental de la evaluación formativa, ya que genera una comunicación fluida y amorosa con el estudiante. Creo que no sólo sirve para brindarle al alumno elementos que ayuden a mejorar, sino que también genera más conciencia del propio aprendizaje. Retroalimentar en vez de “corregir” está basado en una ideología diferente, más respetuosa, que tiende más al diálogo horizontal y a considerar al error como fuente de aprendizaje.

La retroalimentación tiene también ciertas reglas de acercamiento o protocolos, como son el SER y la escalera de la retroalimentación de Wilson, con las etapas: clarificar, valorar, hacer observaciones y sugerencias. 




Estos elementos han enriquecido mi concepción sobre evaluación y me han aportado una mirada diferente sobre todo el proceso, ya que creo que la evaluación formativa debe acompañar cada paso del proceso y no ser un momento separado del resto.

Me sirvió mucho tener que ponerme a leer los trabajos de mis compañeros e intentar comprender su propuesta y tratar de sumar algo que les sirva.  Por otro lado, la retroalimentación que recibí de mis compañeros me aportó un montón. Ellos pudieron ver detalles que a mí se me pasaron y que mejoraron enormemente mi tarea. Una prueba más de la importancia de la coevaluación en el aprendizaje.  


Para finalizar esta reflexión sobre el Modulo 2, creo que me falta mucho por aprender, pero ya estoy en camino. Ahora ya sé por dónde empezar. Trataré de seguir aprendiendo nuevas formas de evaluación más auténticas e integradas a todo el proceso, y nuevas herramientas digitales para sumar a mis clases.

Me alegro de haber dedicado tiempo y esfuerzo a este aprendizaje.

Feliz de haber llegado hasta acá.




 

domingo, 13 de septiembre de 2020


¡Buenas noches!

Nuevamente les comparto mi experiencia en la reflexión sobre la evaluación en ambientes digitales y en general. Creo que ésta es la parte más difícil del proceso porque hay una tradición de estrés asociada a la evaluación. Todos hemos pasado por situaciones frustrantes cuando no aprobamos. Esto es peor cuando se realiza en un clima punitivo, donde el error es castigado. En cambio cuando la evaluación es una oportunidad para aprender, como dice Rebeca Anijovich, los estudiantes pueden poner en juego sus saberes, visualizar sus logros y aprender a reconocer sus fortalezas y debilidades como estudiantes.



La evaluación siempre me preocupó, me identifico mucho con la pregunta de Linda Castañeda “¿para qué sirve evaluar así?”, con pruebas tipo test. Muchas veces somos constructivistas durante todo el proceso pero nos convertimos en conductistas para la evaluación. Por otro lado, al querer inventar situaciones más aplicadas, caemos en contextos imposibles y preguntas sin sentido. Como dice Pedro Ravela, a los estudiantes deberíamos hacerles preguntas que sean típicas de la disciplina que enseñamos. Por ejemplo, una pregunta que un matemático no se haría jamás es ¿cómo dividir un chocolate en tres quintos… ? porque ningún matemático le interesaría ese planteo. Al respecto, un material que también me gustó es: “La redacción de consignas auténticas”, de la DGE de Mendoza.  

En la foto mis alumnos de 5to año 2018, poniendo trampas de caída para insectos de suelo, como si fueran Biólogos


Por otro lado, en este contexto de pandemia, que según Melina Furman, nos puso a todos obligadamente en un “experimento educativo global”, la evaluación se nos hizo aún más complicada. La ventaja de esta complicación es que se abren posibilidades para replantearnos nuestros viejos hábitos y  aprender. Al menos así lo siento.

Aquí les comparto mi Actividad 1. Está pensada para terminar un eje de aprendizaje donde los temas están relacionados con las problemáticas del agua en Mendoza. Ellos previamente han ido haciendo diferentes trabajos sobre cada tema, en forma grupal e individual y ésta instancia pretende integrar los temas. Creo que este tipo de evaluación sirve para tener una idea más genuina de la capacidad de los alumnos para identificar lo más importante de cada tema, para formular preguntas significativas y encontrar las respuestas adecuadas y las personas e instituciones involucradas en cada temática. Por otro lado, creo que es una actividad motivadora en la que los alumnos pueden volcar su creatividad y expresar sus ideas. Además, genera instancias de intercambio, de diálogo y de creación colectiva.  

La actividad con los alumnos será puesta en práctica muy pronto. Tuve cuidado en dejar claros los qué, para qué, cómo, cuándo y quiénes. Igualmente espero sus comentarios y observaciones para mejorar la propuesta.

¡Saludos!

 



  Evaluar para motivar En este eje trabajamos la evaluación desde otros puntos de vista, diferentes al tradicional “momento de la verdad”,...